
La instalación que corresponde a un decreto Alcaldicio fechado el 13 de enero pasado, autoriza colocar cerca de 30 módulos en la ciudad, hasta el momento se han instalado dos, uno a la afueras del Banco Santander Santiago, frente a la plaza de Viña, y el otro en 5 Norte con avenida San Martín.
Esta medida ha ocasionado no sólo el descontento de algunas autoridades de la zona sino también de la comunidad que se ha alarmado por las dimensiones de las estructuras (8 metros de alto), ubicación y diseño.Según el diputado Rodrigo González “el Municipio esta haciendo abuso de su facultad de otorgar permisos dado que se enuncia que serían 30 módulos que se instalarán y eso requiere autorización del Concejo Municipal”.
El parlamentario aseguró que medidas como esta afectan el turismo de la ciudad “no es posible que sin planificación alguna y sin criterio de aplicación de un plan de desarrollo de la ciudad, sin un ordenamiento de los sistemas de señalética y de mobiliario urbano aparezcan señales de este tipo que van a afectar sin duda el desarrollo del turismo”.
González, Presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara Baja, señaló que “para que una ciudad pueda desarrollarse turísticamente tiene que tener armonía, desarrollo de políticas de transporte, de seguridad, de desarrollo urbano, de limpieza, de cultura, y la verdad es que aquí se pierde toda esa armonía, aquí se están dando manotazos de ciego para obtener ingresos y recursos en desmedro de una planificación racional de la calidad urbana y de la estética de la comuna”
Finalmente el diputado indicó que “vamos a consultar con la Contraloría las facultades con que cuenta la Alcaldía para realizar este tipo de inversiones sin consulta al Consejo Municipal”.
28 de Enero 2010

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