El PS al borde del abismo

El PS al borde del abismo

He reclamado que el PS debe elegir a un socialista para concursar en la primaria. En esa instancia se verán las adhesiones que cada uno tendrá. El Partido Radical tiene su candidato. Nosotros debemos elegir al nuestro. Es decir, a un socialista. En la primaria veremos quién nos representará en la elección presidencial de noviembre. Y todos estaremos detrás del ganador, con quien habrá que enfrentar a la derecha.

Después de meses de vacilaciones en la conducción del PS, ahora nos enfrentamos a una decisión crucial. Definir quién será nuestro candidato presidencial en las primarias de la Nueva Mayoría el 2 de julio.

Mi posición ha sido clara desde hace harto rato, a diferencia de otros dentro del PS que han estado balconeando para ver cómo se vienen las encuestas. Estar con Lagos es una opción centrada en mis profundas convicciones socialistas. Durante los años de la dictadura, Ricardo Lagos no vaciló en colocarse en las posiciones más duras contra Pinochet y por eso es que participó activamente en la reconstrucción del PS como instrumento de la lucha antidictatorial.

Por ello, he reclamado que el PS debe elegir a un socialista para concursar en la primaria. En esa instancia se verán las adhesiones que cada uno tendrá. El Partido Radical tiene su candidato. Nosotros debemos elegir al nuestro. Es decir, a un socialista. En la primaria veremos quién nos representará en la elección presidencial de noviembre. Y todos estaremos detrás del ganador, con quien habrá que enfrentar a la derecha.

Pero quisiera advertir a mis camaradas del PS y en especial a los miembros del Comité Central que deberá definir este asunto, que traten de recordar la historia de nuestro partido cuando, en el entusiasmo por la popularidad de Ibáñez en 1952, varios dirigentes se embarcaron con tal candidatura y se provocó una ruptura inevitable. El PS entonces debía elegir entre un socialista, Allende, y un no socialista, Ibáñez.

La historia de nuestro partido nos demuestra cómo esa decisión fue equivocada. El PS se dividió. Pero Salvador Allende, aunque en minoría, logró mantener un partido apegado a sus principios y no obnubilado por la popularidad de Ibáñez. Es posible que muchos de los miembros del nuevo comité central del PS sean muy jóvenes y que no conozcan esta historia. No hay que repetirla.

Dada la importancia de esta decisión, esta debe tomarse de manera pública, a mano alzada, y si alguien quiere fundamentar su voto, debe hacerlo.

Costó mucho esfuerzo recuperar la identidad partidaria después de ese episodio. Por eso digo que estamos al borde de un abismo. Optar por un no socialista nos lleva a una inevitable ruptura. Hay que evitarla.

La opción por Lagos es una cuestión de convicciones y principios que están en la raigambre del PS, versus los entusiastas de definir nuestra opción en la popularidad que muestran las encuestas para decidir.

Dada la importancia de esta decisión, esta debe tomarse de manera pública, a mano alzada, y si alguien quiere fundamentar su voto, debe hacerlo.

Nada oculto, nada de voto secreto, por el bien de nuestra democracia interna.

Además, para tomar esta definición, los miembros del comité central deben tener el tiempo suficiente para que las respectivas direcciones regionales alcancen a discutir y mandatar a sus representantes, por cuanto ellos se deben a sus militantes y no a su adhesión personal.

Confío en la sabiduría de los militantes y que Ricardo Lagos Escobar será nuestro abanderado y el PS seguirá siendo el eje articulador de la centroizquierda.

Leave a response